La conservación de la fauna salvaje no es posible sin una investigación científica apropiada. Los zoos y acuarios son instituciones integradas dentro de la comunidad científica global y contribuyen a la investigación orientada a la conservación.
El hecho de poder trabajar con los animales salvajes de los zoos y acuarios facilita poder investigar conductas difíciles de estudiar en la Naturaleza. Aunque no se den las mismas condiciones que en estado salvaje (alimentos, territorio, emparejamiento, etc) esto no impide que se puedan realizar estudios científicos que de otra forma serían difíciles de llevar a cabo.
La investigación en los zoos y acuarios abarca diversas disciplinas como anatomía, morfología, ecología, etología, genética, nutrición, fisiología, biología de poblaciones, taxonomía, medicina veterinaria, etc, y se estudian diferentes campos como el bienestar animal, la reproducción, el envejecimiento, la contracepción, el comportamiento, la nutrición, las enfermedades, el enriquecimiento ambiental, el manejo de las poblaciones, la evolución, la taxonomia, etc
La labor científica de los zoos y acuarios se puede desarrollar a través de la investigación propia, destinada a unos objetivos concretos en cada centro (biología de pequeñas poblaciones, nutrición, comportamiento) o bien a través de la colaboración con universidades u otros centros de investigación, a los cuales los zoos y acuarios aportan su experiencia científica, especímenes, muestras, recursos especializados y acceso a una amplia colección de animales.
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